AFICH exige “cancha pareja” y regulación estricta ante el avance del e-commerce de medicamentos
En entrevista con FarmaHoy.cl, María Adriana Calvo Palavecino, presidenta del gremio, advierte sobre los riesgos de desnaturalizar la dispensación profesional, la protección de datos sensibles y el impacto que podrían tener las alianzas entre cadenas y Marketplace sobre las farmacias independientes.
por Cristóbal Vigneaux Delporte
La profundización del comercio electrónico y la irrupción de alianzas entre grandes cadenas de farmacias y marketplaces han abierto una nueva discusión sobre las condiciones sanitarias y competitivas de la venta de medicamentos por canales digitales en Chile. Frente a este escenario, la Asociación de Farmacias Independientes de Chile (AFICH A.G.), a través de su presidenta y química farmacéutica, María Adriana Calvo Palavecino, levantó una voz de alerta respecto de las asimetrías competitivas y los riesgos sanitarios que, a juicio del gremio, puede generar un desarrollo digital sin controles proporcionales.
El gremio enfatiza que el debate central no radica en oponerse a la modernización tecnológica, sino en evitar que la innovación permita operar bajo condiciones regulatorias distintas o termine profundizando las brechas existentes entre grandes actores y farmacias independientes.
“No cuestionamos la innovación ni la modernización. Cuestionamos la desigualdad de condiciones. La transformación digital debe ampliar las oportunidades, no concentrar todavía más el mercado”, sostuvo María Adriana Calvo Palavecino a FarmaHoy.cl. La dirigenta señaló además que AFICH ha sostenido reuniones con el Ministerio de Salud (Minsal) y el Instituto de Salud Pública (ISP), instancias en las que el gremio ha planteado la necesidad de reglas transparentes y de garantías sanitarias equivalentes para quienes participan en el canal online.
Alianzas comerciales, asimetrías y responsabilidad sanitaria
Uno de los aspectos más críticos expuestos por la dirigenta gremial apunta al impacto de los acuerdos entre grandes plataformas de comercio electrónico y cadenas tradicionales. Según explicó Calvo, la responsabilidad técnica continúa recayendo en la farmacia que participa en la operación, pero AFICH observa diferencias en la forma en que las exigencias se aplican en la práctica.
Flexibilidad operativa disímil: AFICH sostiene que, mientras las farmacias independientes que desarrollan sus propios canales web deben acreditar previamente el cumplimiento de exigencias regulatorias, algunas grandes plataformas han podido efectuar ajustes mientras sus sistemas ya se encuentran operativos. Se trata de una observación del gremio y no de una constatación oficial de la autoridad sanitaria.
Evaluación de impacto en la competencia: El gremio plantea que los organismos competentes en materia de libre competencia deberían examinar los efectos que estas alianzas pueden producir sobre la concentración del mercado y las barreras de entrada para los actores independientes.
El valor asistencial del químico farmacéutico frente a la venta digital

Desde la perspectiva técnico-sanitaria, AFICH advierte que el crecimiento de las ventas digitales puede contribuir a presentar el medicamento como un producto de consumo o de delivery, dejando en segundo plano el proceso profesional asociado a su dispensación.
La normativa sanitaria define la dispensación como el acto mediante el cual el químico farmacéutico proporciona un medicamento e informa y orienta al paciente sobre su utilización, la influencia de los alimentos, las interacciones con otros medicamentos, el reconocimiento de potenciales reacciones adversas y sus condiciones de almacenamiento, entre otros antecedentes relevantes. Esta definición se encuentra en el Reglamento del Sistema Nacional de Control de los Productos Farmacéuticos de Uso Humano, contenido en el Decreto Supremo N.º 3 del Ministerio de Salud.
“Un algoritmo puede sugerir productos, pero no necesariamente comprende la situación clínica integral de una persona ni reemplaza el juicio de un profesional responsable”, remarcó la presidenta de AFICH, quien propone que toda plataforma de e-commerce incorpore de forma clara la identificación del establecimiento autorizado y un canal de comunicación directo para que los usuarios puedan consultar al químico farmacéutico.
Ilegalidad digital y fiscalización “más allá de la puerta de la farmacia”
Otro de los puntos abordados por AFICH es la comercialización irregular de medicamentos a través de redes sociales y otros canales digitales. El gremio considera que este fenómeno representa tanto un riesgo sanitario como una desventaja para los establecimientos que operan sujetos a autorización, fiscalización y cumplimiento regulatorio.
Mientras las farmacias formalmente establecidas deben responder ante la autoridad sanitaria y pueden enfrentar sumarios, multas o clausuras frente a incumplimientos, existen oferentes informales que comercializan productos a través de canales digitales sin las mismas condiciones de trazabilidad.
Por ello, AFICH plantea que la fiscalización sanitaria debe extenderse con mayor eficacia al entorno digital y que las plataformas tecnológicas deberían colaborar en la detección y retiro de publicaciones que infrinjan la normativa.
Protección de datos sensibles y ciberseguridad en el e-commerce
En materia de salud digital, AFICH enfatizó la necesidad de proteger la información confidencial de los pacientes. La receta y su contenido tienen carácter reservado y son considerados datos sensibles por la legislación sanitaria, por lo que la expansión de la prescripción electrónica y la venta online introduce nuevas exigencias en materia de tratamiento y custodia de información.
La dirigenta expresó su preocupación por la eventual elaboración de perfiles comerciales, la segmentación publicitaria o posibles vulnerabilidades en los sistemas de información. En este sentido, AFICH sostiene que la protección de los datos de salud debería involucrar a todos los actores que intervienen en su tratamiento tecnológico y no limitarse únicamente a la farmacia que participa en la operación comercial.
Se trata de un planteamiento del gremio que abre una discusión adicional sobre cómo deben distribuirse las responsabilidades entre establecimientos farmacéuticos, plataformas y proveedores tecnológicos cuando intervienen datos vinculados a la salud de las personas.
Defensa de la red territorial e integración digital equilibrada
Para AFICH, las farmacias independientes cumplen un papel sanitario y territorial especialmente relevante en barrios y comunidades donde mantienen una relación directa con sus usuarios. Desde esa perspectiva, el gremio advierte que una expansión digital desarrollada bajo condiciones regulatorias o competitivas desiguales podría afectar la sostenibilidad de establecimientos comunitarios.
La asociación plantea que las políticas públicas deberían reconocer ese rol y facilitar la modernización tecnológica de las farmacias independientes bajo condiciones que permitan competir en el entorno digital sin reducir las exigencias sanitarias.
“El medicamento no es un producto cualquiera, porque detrás de cada dispensación existe una responsabilidad sanitaria. La transformación digital debe fortalecer el acceso a los medicamentos, no debilitar la seguridad de los pacientes ni poner en riesgo la continuidad de la farmacia comunitaria”, concluyó María Adriana Calvo Palavecino.

